Rodríguez: «Trabajamos enfocados en adaptar las ciudades al cambio climático»

Rodríguez: «Trabajamos enfocados en adaptar las ciudades al cambio climático»

El ITC-AICE investiga el desarrollo de productos que mejoren la eficiencia energética de los edificios y reduzcan su impacto medioambiental

La cerámica está en auge. En la Comunitat Valenciana, el sector cerámico es el segundo que genera mayor riqueza, con un valor de ventas de 3.842 millones, de los cuales 941 millones se corresponden con exportaciones a 187 países.

Cabe destacar que casi todo el peso del sector cerámico en la Comunitat Valenciana se concentra en la provincia de Castelló, que aglutina el 95 % de la producción cerámica en España.

Además, pese a que en los últimos años se ha producido un fenómeno de transformación dentro del sector, con fusiones propiciadas por grandes grupos empresariales e inversores, todavía hay más de 150 empresas cerámicas en la Comunitat que proporcionan un puesto de empleo directo a 16.100 personas.

La mayoría de estas empresas son pymes, lo que dificulta que puedan generar la tecnología que proporcionará nuevos productos útiles para la sociedad. 

En este sentido, el Instituto Tecnológico de Cerámica (ITC) trabaja para abordar las acciones de I+D necesarias para generar esa tecnología. Con más de cincuenta años de experiencia, este centro de investigación cuenta con 110 profesionales repartidos en sus dos centros, en la UJI de Castelló y Almassora, que dan respuesta a las necesidades y requerimientos de las industrias del clúster cerámico español, articulando un sistema de cooperación universidad-empresa que ha dado sus frutos.

En la actualidad, su trabajo principal se basa en dos líneas de investigación: el desarrollo de productos que mejoren la eficiencia energética de los edificios y consigan un menor impacto medioambiental de estos —efecto isla de calor—, así como la creación de sistemas cerámicos con propiedades mejoradas en la construcción; y, en segundo lugar, la creación de productos y sistemas innovadores que permitan adaptar las ciudades al cambio climático. «Trabajamos muy enfocados en este punto, porque apostamos por ello», afirmó María Celia Rodríguez Rodrigo, miembro de la Oficina de Transferencia de Resultados de la Investigación del ITC-AICE, en donde se ha centrado fundamentalmente en la gestión de proyectos europeos.

Entre los proyectos desarrollados por el ITC-AICE destaca Place, una herramienta informática colaborativa que fomenta la compra pública ecológica por parte de las administraciones o grandes compradores, al mismo tiempo que facilita la incorporación de dichos requisitos ambientales en las empresas. «Este proyecto , basado en la economía circular, está centrado en el desarrollo de mobiliario urbano. Uno de sus elementos innovadores es la capacidad para detectar los productos que tengan menor impacto medioambiental y desarrollarlo con los materiales más eficientes. Así, se puede elegir la opción más sostenible», explicó Rodríguez.

Otro de los resultados de este proyecto ha sido elaborar un showroom, un espacio físico donde se muestran las experiencias desarrolladas en el proyecto y las mejoras ambientales que aportan los productos ecodiseñados.

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